
En 3 cuadras de la Av. Tacna se encuentran numerosos chamanes y brujos. Podrían revelarte el futuro y curarte de maldiciones. Cuyes, gallinas y plantas son sus instrumentos. Toman prácticas ancestrales que, aun vigentes en la actualidad, buscan traer soluciones a personas cuyos problemas van más allá de lo terrenal y tangible.
(Por Joaquín De Quesada Seminario)
El intoxicante olor a palosanto me remite a una tierra donde chasquis corren y aun se venera al dios sol. El imperio inca. En medio de edificios tráfico y smoke se encuentra este pequeño oasis místico donde lo esotérico es el pan de cada día. El chaman representa un hombre que posee características especiales, solían vivir en cuevas y chozas apartadas de la tribu. Es médico, adivino y además realiza ceremonias especiales. En Lima existe una sobreoferta de estos extraños fenómenos es casi tan fácil encontrarlos en la Av. Tacna como conseguir un caldo de pollo regresando del aeropuerto.
Son la 7:30pm y al lado de un puesto espiritual ocho personas disfrutan de anticuchos y picarones cocinados a la luz de la luna. La mezcla de fritura con incienso condiciona una extraña y casi festiva atmósfera. Se siente una energía diferente en el aire. Antes de que pueda emitir palabra una zarrapastrosa mujer vestida con cinco collares de perla me ofrece una lectura de cartas. Sin titubear acepte. Curiosos objetos llaman mi atención. Coloridas velas, imágenes de santos, amuletos, herraduras, polvos y… - ¿Qué es eso? – Pregunto- Son muñecos vuduSu respuesta electriza hasta el último pelo de mi cuerpo.
El vudú, religión haitiana derivada de cultos africanos, generalmente contiene fuerte implicancias de magia negra. Aun así mantengo la compostura y decido continuar con la leída.
- Pase, por favor, el brujo está adentro.
Me siento frente a un hombre delgado y trigueño. Vestido con polo sin mangas y desaliñados jeans. El se prende un cigarrillo ‘inca’’. La mezcla del fuerte olor a humo con el escozor corporal provocado por las pulgas, que saltan de cada rincón, convierte la sesión en un verdadero infierno. Pero leviatán no está presente lo único endemoniado ahí son estos pequeños insectos que chupan mi sangre como vampiros de medianoche.
Este brujo de origen piurano, cuyo apellido no quiso revelar, tiene 33 años y trabaja en la cartomancia desde hace 18. Su padre siempre lo motivó a esto. Cuando pequeño observaba con admiración como su progenitor hablaba con espíritus y desfallecidos. Realizaba curaciones y amarres. Se dio cuenta que debía dedicarse a lo mismo luego de que en una sesión, lo espíritus le hablaban a el y no al que la dirigía. Tiene una especial mística, que según el, tornaba imperativo que explote sus dones. Siempre se vio muy atraído por la lectura de cartas. Por el momento se dedica de lleno a este oficio.
El místico lector, practica magia blanca (esta dirigida a buenos propósitos) pero el pagano escenario adornado con muchos cráneos cadavéricos comunica a gritos total implicancia con lucifer. Este intimidante personaje, que responde al nombre de Freddy, también actúa sobre magia Roja (dirigida al amor) y Verde (útil para la prestidigitación). Felizmente la hechicería negra (dirigida a invocaciones demoníacas y satanismo) esta fuera de su discurso. Pero entonces ¿Por qué vende muñecos vudu? Es que hay gente que los compra. Freddy no los usa.
Al cabo de unos minutos el brujo empieza su interrogatorio. ‘’¿Qué signo eres? ¿Cuántos años tienes? ¿a que te dedicas?’’ Eso ya es mala señal, si tanto indaga, cuando lea mi destino fácilmente podrá parafrasear mis anteriores respuestas. Estando conciente de este detalle respondo todas sus inquietudes en busca de innovación a la hora de su adivinación. Extrae de su bolsillo un mazo de 50 naipes españoles, comúnmente utilizados en la cartomancia, y mirándome fijamente exclama. ‘’Pártelo en tres fajos’’. Los separo mientras, que siempre escéptico, espero mi destino. Cuando acomoda las cartas me cuenta sobre Ramón Ferreros, quien supuestamente, es asiduo cliente suyo. Yo tan solo me limito a escuchar tratando de luchar con la comezón que por el momento me saca de quicio.
Entre mi altercado con los bichos logré oír sobre Claveles, rosas y salvia. Son, tan solo, algunas de las especies botánicas que, para conseguir la tranquilidad, tienen que estar presentes en mis baños. Otro menester es nombrar una planta bajo el nombre de mi tío. Solo de esa manera logrará liberarse de sus problemas. Pero a lo largo de su monólogo no puedo parar de pensar en que pudo haber preguntado Ramón Ferreros. Siempre curioso me atrevo a inquirirle sobre este asunto.‘’Lo siento amigo no puedo revelarte sus secretos’’
Debo hacer mucho esfuerzo para entender sus palabras, la bulla de los carros no me permite escucharlo claramente.Se que salud, dinero y amor formaron parte de sus respuestas, pero resultaron tan inverosímiles y poco convincentes que lejos de quedar satisfecho decido ir en búsqueda de otro hechicero cuyo ritual resulte más tentador.
Es así como llego al puesto de Don José, este chaman/ brujo, se encuentra unos pasos mas allá. Tiene una circular figura, similar a la de un porongo, la cual esconde bajo una chompa y mantos de chillones colores. Mientras veo caer una estrepitosa gota de sudor bajo su rostro le pregunto el porque de su abrigador atuendo. ‘’Así me visto para las sesiones’’ me responde seriamente, intuyo que se sintió un poco incómodo con mi interrogante.
En una oscura tiendecilla con muchos adornos, similares a los de Freddy realiza numerosos rituales destinados a diversos fines. Exorcismos, purificaciones y meditaciones son sus fuertes. Me ofrece la segunda, pero al enterarme que incluía alucinógenos y brebajes de dudosa procedencia, prefiero abstenerme.Luego de oír bastas recomendaciones por parte de las extrañas muchachas, que atendían en la tienda, opté por realizarme una lectura de hojas de coca.
Chaman y brujo son denominaciones completamente distintas, el primero suele realizar curaciones. El método más común para este fin es el pasar cuyes, gallinas negras, huevos y en fin cuanto animal de granja o derivados se encuentren en el camino. Así luego de abrirlos, este representaría una radiografía de tu cuerpo y absorbería tus malas vibras, que bien pueden haber sido generadas por maldiciones, envidias u ojeadas. En cuanto al brujo, consigue realizar hechizos, amarres e incluso pronosticar tu futuro. Pero cuando de curaciones se trata no tiene siquiera la habilidad de sacarte una simple indigestión.
Don José coge un puñado de hojas de coca y con una concentración sin igual empieza a rezar sobre mi cabeza. Tal cual lo haría una beata en el altar de una iglesia. ‘’! Yo te desenredo, te quito las trabas, para que te desenrolles, para ver tu futuro, para que te desenvuelvas como personaaaa! ¡Yo te desenredo y te quito las trabas para poderle ver el futuro a este caballeroooo!Luego sopla las hojas de su mano dejándolas caer de manera espontánea sobre la mesa. De pronto un silencio casi sepulcral invade la habitación. Su evidente expresión de preocupación potencia un cosquilleo en mi estomago. El mutismo se interrumpe por las atemorizantes palabras de mi lector.
- Cuídate mucho, gente quiere hacerte daño. ¿Crees en la brujería? - No – le respondo enérgicamente- Deberías, ¿a veces te despiertas cansado y aburrido?- Si, a veces - Eso es mala señal
José Tiene 64 años es piurano y se desenvuelve como curandero y adivinador desde que tiene 22. Al parecer con mayor experiencia que mi anterior brujo, puede leer las hojas de coca, el cigarro y las cartas españolas. Dice tener una gran habilidad para detectar males de todo tipo. Dígase ojeadas o maldiciones. Es el más efectivo en cuanto a curaciones respecta. Solo necesita algunos polvos, verduras y animales. Pero no nos confundamos la cocina no es su fuerte. Mediante estos ingredientes, puede curarte de los peores males en un chaz. Si buscas sus servicios solo tendrás que desembolsar una módica suma de 100 soles. No acepta tarjetas ni cheques de viajero. Pero créeme vale la pena, pues aunque no lo cubra el seguro, es el perfecto sustituto a tu médico de cabecera.
Lo que me dijo definitivamente me causa temor pero trato de evadirlo indagándole sobre distintos aspectos de mi vida.- ¿Cómo me irá en el amor?- Pregunto - ¿Tienes enamorada?- No - Veo que estarás solo por un tiempo.- ¿Cómo me irá en los estudios?- ¿Qué estudias?- Comunicaciones- Veo, que serás exitoso.Salvo el sortilegio que me aqueja, no revela nada nuevo. Decepcionado salgo del recinto únicamente para respirar un poco del aire fresco y limpio que solo las combis y demás carcochas, propias del centro, pueden proporcionar
buena ... a mi tambien me gusta la cronica ...
ResponderEliminarInteresante cronica. Los chamanes y los brujos siempre llenan de misticismo ese tramo de la avenida Tacna. A veces las "predicciones" de los brujos suelen hacerse realidad cuando te sugestionas a lo que ellos dicen. No tienen la ultima palabra. Saludos.
ResponderEliminarCarlos Rodriguez
Me gustaría ir. En que ciudad queda esto y cómo se puede llegar allá?
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